La semana semana estuvo marcada por una intensa y fecunda actividad en la Fundación Escuela Teresiana (FET), reflejo del dinamismo y compromiso que caracteriza a la comunidad educativa teresiana. Encuentros con alumnado, procesos formativos del profesorado y espacios de reflexión pastoral tejieron unos días especialmente significativos para seguir impulsando la misión compartida.
Uno de los momentos más destacados fuerin los encuentros de “Amigos de Jesús”, dirigidos al alumnado de 5º de Primaria. Celebrados en Tortosa y Ávila en distintas fechas, estos encuentros reunieron a niños y niñas de diversos colegios en una experiencia de convivencia, fe y crecimiento personal. Bajo el lema “enREDa2”, los participantes pudieron celebrar la fe en comunidad, abrirse a la diversidad, crear nuevos vínculos y despertar el agradecimiento.
En paralelo, la casa de la Compañía en Tortosa acogió la formación “Iniciación 3: experiencia creyente – Camino de Emaús”, último paso del itinerario formativo para profesorado de reciente incorporación. Durante tres días, más de 40 docentes participaron en una experiencia centrada en la interioridad, el acompañamiento y el descubrimiento personal de la experiencia de Dios. A través de dinámicas, espacios de silencio y reflexión sobre la propia historia de salvación, los participantes profundizaron en su vocación como educadores teresianos. Este encuentro supuso el cierre de un proceso de tres años, que ha fortalecido el compromiso de quienes acompañan cada día a su alumnado desde una mirada creyente y transformadora.
Asimismo, la directora del área de Pastoral de la FET, Lucía Astiz, participó en la asamblea anual de Escuelas Católicas celebrada en Madrid bajo el lema #SomosBuenaNoticia. En su intervención sobre el despertar de la espiritualidad, compartió claves fundamentales para acompañar hoy el mundo interior de los jóvenes: la importancia de generar procesos frente a experiencias puntuales, la integración de la dimensión emocional desde la libertad, y la propuesta de la escuela como una auténtica alternativa de humanidad donde vida y fe dialogan.
La semana concluyó con un encuentro de educadores y educadoras en Madrid, centrado en dar forma pastoral al lema y al logo del próximo curso 2026/2027. Un espacio de trabajo colaborativo en el que se concretaron las líneas que inspirarán la vida cotidiana de los centros: desde la acción tutorial hasta los tiempos de oración y las celebraciones.
Fueron, en definitiva, días intensos de encuentro, formación y discernimiento, que ponen de manifiesto una comunidad educativa viva, en camino y profundamente comprometida con su misión.