El pasado 29 de mayo, el Gobierno General compartió una jornada de encuentro con las hermanas y el Gobierno Provincial de la Provincia Nuestra Señora Aparecida, un tiempo de escucha y comunión que fortaleció el camino compartido de la Compañía de Santa Teresa de Jesús.
La mañana comenzó con un momento de oración inspirado en la figura de Nicodemo y en la celebración de los 150 años de la Compañía. Desde una memoria agradecida, las hermanas fueron invitadas a contemplar las luces y sombras del momento presente, acogiendo la llamada a renovarse desde el Espíritu. "Encontramo-nos, como Nicodemos, na noite", proponía el texto de la oración, invitando a reconocer con verdad los desafíos actuales para descubrir que "algo nuevo está brotando". En este contexto resonó también la pregunta que acompañó los orígenes de la Compañía: «¿Dios quiere esto? ¿Jesús quiere esto? ¿Teresa de Jesús quiere esto?».
A continuación, se compartieron los ecos y frutos del CIT, recientemente concluido. La experiencia vivida fue presentada como una invitación a ampliar la mirada, pasando de las preocupaciones locales a una comprensión más universal de la misión y del cuerpo apostólico de la Compañía. Las hermanas acogieron con interés este compartir, reconociendo en él una experiencia espiritual. Algunas expresaron que, a través de lo transmitido, habían percibido que el encuentro había sido una experiencia del Espíritu, un Pentecostés.
La reflexión continuó con la presentación del documento “Afrontar juntas el futuro”, elaborado como respuesta a uno de los acuerdos del XVIII Capítulo General. El documento ofrece orientaciones y criterios comunes para acompañar los procesos de discernimiento que la Compañía está llamada a realizar en los próximos años. Tal como se señaló durante el encuentro, su finalidad es "ofrecernos un marco de referencia para la toma de decisiones" y favorecer respuestas "coherentes, responsables y fieles al carisma".
Las hermanas pudieron profundizar en los criterios propuestos para el discernimiento de comunidades, obras apostólicas, bienes y estructuras provinciales, así como en las preguntas que ayudan a afrontar con verdad y libertad los procesos de transformación. El diálogo permitió compartir experiencias, inquietudes y esperanzas en un momento congregacional marcado por procesos de reorganización y discernimiento. Desde una mirada de fe, se recordó que los cambios y cierres que algunas presencias están viviendo no significan el final de la misión, sino nuevas oportunidades para seguir dando vida allí donde el Espíritu llama. Como evocaba la oración inicial, la Compañía desea seguir abrazando la pequeñez como lugar de gracia, confiando en que la misión continúa viva y que el Espíritu va delante.
Por la tarde, el Gobierno General mantuvo un encuentro de trabajo con el nuevo Gobierno Provincial, elegido tras el último Capítulo Provincial. Fue un espacio de diálogo y acompañamiento en el que se compartieron los principales procesos que vive actualmente la provincia, se revisaron acuerdos y desafíos pendientes y se animó al equipo en el ejercicio de su servicio de liderazgo. El encuentro permitió seguir fortaleciendo la colaboración entre ambos equipos de gobierno y reafirmar el compromiso común de continuar discerniendo juntas los caminos por los que Dios sigue conduciendo a la Compañía.
A escasos días de celebrar el encuentro internacional con motivo del 150 aniversario, la jornada fue una nueva oportunidad para renovar la confianza en la acción de Dios en la historia y para seguir acogiendo, con valentía y esperanza, el futuro que se va gestando entre todas.