Un camino que se inicia
Empiezan a llegarnos ecos de cómo se está viviendo la implementación de la tercera etapa del CIT "En misión con otros y otras" por medio de diferentes talleres. Hoy conocemos la realidad de la Provincia Teresiana María Peregrina:
En los talleres de la provincia María Peregrina participaron algo más de 100 personas, entre hermanas y laicos/as. Fuimos cinco facilitadoras, así que pudimos hacer cinco grupos, para que no fueran tan numerosos, con posibilidad de horario matutino, o de tarde. En la mañana se desarrollaron en sesiones de cuatro horas, participaron más personas vinculadas a los colegios. Y en la tarde, grupos más pequeños, en sesiones de dos horas, con miembros de otros ámbitos.
La experiencia de todas fue muy enriquecedora, tanto para las facilitadoras como para las otras personas, se quedaron sorprendidas con el primer taller, porque esperaban algo más de información intelectual, como estamos acostumbradas. Pero les gustó y entraron en la dinámica de mirarse, dejar resonar, y compartir. Las lluvias de palabras tras llenar las fichas, calaban en los grupos, realmente esa dinámica nos conmovía. Sólo escuchar, acoger, dejar que nos empape, nos conecte como comunidad nueva, e impulse a seguir el camino.
Realmente, estos talleres, nos resitúan ante la novedad del propósito, y de una misión teresiana abierta a la realidad cambiante, incierta, y no controlable. En red, con otros y otras, reconociendo la vulnerabilidad, fragilidad, y nuevas posibilidades de horizonte abierto y movilizador.
En la provincia, además, añadimos una pequeña oración inicial con algún texto de la Palabra que nos disponía, y una canción de cierre, motivadora. Y una vez más, el Señor se coló, y fue conduciéndonos. Por todo ello, estamos muy agradecidas con la experiencia vivida y compartida.
Algunas resonancias personales
“Experimentar. Es un tipo de taller que pasa por la experiencia. Me amplió el concepto de interioridad. Me llevo herramientas de conocimiento personal, y también de conocimiento de los demás, para mirar su paisaje interior.”
“Experiencial. Respetuoso. Libre. Empático. Sereno.”
“Se me han abierto cuatro ventanas nuevas para discernir la propia acción, y comprender a los demás. Ventanas que me ofrecen nuevas perspectivas”
“No nos damos el tiempo para estos espacios. Me quedo con elementos para seguir creciendo en conocimiento personal”
“Cambio no sutil, sino profundo. Interior, para hacer posible el cambio alrededor. Me vi en diferentes planos. Mi hicieron ruido los verbos, ver mi proceso”
“Estoy agradecida. Nos acercan a nosotras mismas. Me mueven a Confiar, y esperar”
“Ha sido un punto de inflexión profundo en mi vida. Me ayudó a identificar qué necesito interpelar en mí para ser artífice de posibilidades (…) El poder de la red: confirmar una vez más que el liderazgo no es una gesta heroica individual, sino un tejido colectivo de voluntades alineadas hacia un bien común”
“Invitación a hacer pausa. Ver como compartirlos con más personas”
“Aguije (gracias) por todo”.
“El taller de liderazgo, despertó en mí mucho interés y me animó a acoger y abrazar lo desconocido como oportunidad de crecimiento, movilizando en mí esperanzas, fueron naciendo sueños y utopías dinámicas en cada encuentro. El objetivo estaba claro: cada taller, abría posibilidad de una convivencia transformadora para una vida digna a nivel personal, la cual incidía como efecto dominó en lo comunitario”.
“El taller resuena fuertemente como una invitación a interpelar mi propio teatro interior y revisar el mapa de creencias, emociones y hábitos con el que interpreto la realidad. Me despertó la conciencia de que no puedo pedir una transformación exterior si no estoy dispuesta a habitar el futuro desde un cambio de mi propia subjetividad”.
Este taller nos recuerda que para responder a los nuevos horizontes del entorno no basta con analizar el futuro de forma intelectual; debemos atrevernos a habitarlo transformando nuestro propio mapa interno.
Experiencia como facilitadora del Taller de Liderazgo Teresiano
"Recientemente tuve la oportunidad de vivir una experiencia nueva y muy significativa para mí: ser facilitadora, por primera vez, del Taller de Liderazgo Teresiano en modalidad virtual. Al comenzar, experimenté la mezcla habitual de entusiasmo e incertidumbre que acompaña a todo lo que se vive por primera vez. Sin embargo, pronto descubrí que detrás de cada pantalla había personas con ganas de aprender, compartir y seguir profundizando en el espíritu teresiano.
A lo largo de los encuentros fui conociendo a un pequeño grupo humano que, desde diferentes lugares y realidades, contribuye a que la misión de la Compañía Santa Teresa de Jesús siga haciéndose presente en diversos contextos. Fue muy enriquecedor escuchar sus experiencias, sus búsquedas y la manera concreta en que procuran hacer vida los valores que nos transmitieron Santa Teresa de Jesús y San Enrique de Ossó.
Uno de los aspectos que más me impactó fue descubrir cómo el carisma teresiano continúa generando compromiso, servicio y deseo de transformación allí donde encuentra corazones disponibles. En cada participación percibí personas que, desde su realidad cotidiana, buscan educar, acompañar y construir relaciones más humanas, inspiradas en el Evangelio.
Al finalizar el taller, quedó en mí una profunda gratitud. Gratitud por las personas encontradas, por la confianza compartida y por la oportunidad de colaborar, aunque sea de manera sencilla, en esta hermosa misión teresiana. Me llevé la certeza de que el sueño de San Enrique de Ossó sigue vivo y fecundo gracias a tantas personas que, desde distintos lugares, continúan haciendo presente el espíritu de Teresa de Jesús y trabajando para que Jesús sea cada vez más conocido y amado." Alicia Rotela, stj
Seguiremos compartiendo cómo se está viviendo este cambio de paradigma en las diferentes provincias de la Compañía.