La Delegada General de Educación de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, la hermana Ana María Chávez, stj participó el pasado 7 de octubre en el Encuentro Mundial de Educación de la UISG-USG, una convocatoria internacional que reunió virtualmente a representantes de congregaciones e instituciones educativas de todo el mundo para reflexionar sobre los desafíos comunes de la educación católica y abrir nuevos caminos de colaboración al servicio de la misión educativa de la Iglesia.
Una llamada a caminar juntos en la misión educativa
"¿Qué podemos y debemos hacer juntos que ninguna de nuestras organizaciones puede hacer sola?"
Esta fue la pregunta central del Encuentro Mundial de Educación de la UISG-USG. La iniciativa nace de la necesidad de fortalecer la colaboración entre las redes educativas católicas y de dar una respuesta conjunta a los desafíos educativos de nuestro tiempo.
El encuentro da continuidad al foro de escucha sobre la misión educativa de la Iglesia, promovido en abril por la Comisión de Educación de la UISG-USG y el Dicasterio para la Cultura y la Educación. En aquel espacio se puso de manifiesto que ninguna institución puede afrontar por sí sola los retos actuales y que es necesario avanzar hacia una mayor coordinación, compartir experiencias y generar alianzas que permitan renovar y sostener la misión educativa.
Una presencia educativa global con una misión compartida
Uno de los momentos iniciales del encuentro fue la presentación de un vídeo elaborado a partir de los datos recogidos previamente entre las instituciones participantes, que permitió visualizar la amplitud y la diversidad de la presencia educativa de las congregaciones religiosas en el mundo.
Los datos recopilados reflejaron una realidad educativa de gran alcance:
-
12.292 obras educativas, entre escuelas, universidades y otras iniciativas educativas propias o compartidas.
-
Presencia en 86 países, distribuidos por África, América, Europa, Asia y Oceanía.
-
Una amplia diversidad de carismas y prioridades, unidos por el compromiso con la formación integral de la persona, la justicia, la paz, la transformación social, la evangelización y la atención a las personas más vulnerables.
La presentación permitió reconocer las fortalezas que ya existen en las instituciones participantes, especialmente el trabajo en red, la formación integral y en valores, la inclusión y la cercanía a las personas vulnerables, así como la identidad y el carisma compartidos.
Al mismo tiempo, se identificaron retos que reclaman una respuesta común: construir y coordinar redes de colaboración, garantizar la sostenibilidad económica, transmitir el carisma y la identidad a las nuevas generaciones, afrontar los desafíos de la era digital y la inteligencia artificial, y seguir ofreciendo una educación inclusiva y comprometida con quienes viven en situaciones de mayor vulnerabilidad.
Cuatro prioridades para fortalecer la colaboración
El encuentro, organizado por la Comisión de Educación de la UISG-USG, Fe y Alegría Internacional y la OIEC, se articuló en torno a cuatro grandes prioridades surgidas del proceso de escucha previo:
-
Colaboración y trabajo en red. Fortalecer las alianzas entre instituciones, compartir recursos e impulsar iniciativas conjuntas que contribuyan a sostener y renovar la educación católica.
-
Formación e identidad de los agentes educativos. Promover itinerarios compartidos de formación y acompañamiento para docentes, equipos directivos y colaboradores laicos, que desempeñan un papel fundamental en la vida y la misión de los centros educativos.
-
Educación inclusiva y atención a las periferias. Buscar respuestas comunes ante las nuevas formas de pobreza, las desigualdades educativas y las dificultades de acceso a una educación de calidad.
-
Cultura de paz, diálogo y compromiso social. Impulsar propuestas educativas que favorezcan la reconciliación, el diálogo intercultural y la construcción del bien común.
Estas prioridades expresan la voluntad de avanzar hacia una educación católica capaz de responder de forma creativa, coordinada y profética a las necesidades de las personas y de las sociedades actuales.
Escuchar, discernir y construir propuestas comunes
Tras la presentación de la realidad educativa internacional, las personas participantes se distribuyeron en pequeños grupos para dialogar sobre la pregunta que daba sentido a toda la jornada: ¿qué es aquello que solo podemos hacer juntos?
El trabajo compartido permitió escuchar distintas experiencias, reconocer necesidades comunes y explorar posibilidades concretas de colaboración entre congregaciones y redes educativas. La jornada incluyó también un espacio orante que invitó a profundizar en el sentido del trabajo en red desde la fe, la comunión y el compromiso compartido con la misión.
Posteriormente, en la sesión plenaria, se pusieron en común las aportaciones de los grupos y se organizaron las propuestas en torno a cuatro grandes ámbitos, en continuidad con las prioridades identificadas durante el proceso de escucha de la UISG-USG.
Como resultado de este trabajo, se llegó a diez propuestas agregadas, orientadas a dar forma a nuevas posibilidades de cooperación y a impulsar una mayor sinergia entre las redes educativas católicas.
Nuevas posibilidades para la misión de la Compañía de Santa Teresa de Jesús
Para la Compañía de Santa Teresa de Jesús, participar en este proceso supone una oportunidad para enriquecer la propia misión educativa desde el encuentro con otras congregaciones religiosas e instituciones.
Formar parte de la Comisión de Educación de la UISG-USG permite compartir el camino con otras realidades educativas, conocer experiencias diversas y contribuir al discernimiento conjunto sobre los desafíos que hoy afronta la educación católica.
El encuentro también ha permitido constatar que muchas de las dificultades y preocupaciones que vivimos en nuestras instituciones son compartidas por otras congregaciones: la sostenibilidad de los proyectos educativos, la transmisión del carisma, la formación de los educadores, la inclusión y la necesidad de responder con creatividad a los cambios culturales y sociales.
Conclusión. Una educación más profética, sinodal y colaborativa
El Encuentro Mundial de Educación de la UISG-USG ha sido una invitación a mirar más allá de las propias instituciones y a reconocer que la diversidad de carismas constituye una riqueza cuando se pone al servicio de una misión compartida.
Porque “la unidad es nuestra fuerza más profética”: caminar juntas, desde la riqueza de cada carisma, nos permite afrontar desafíos que superan nuestras posibilidades individuales y construir respuestas más humanas, evangélicas y esperanzadoras para la educación del presente y del futuro.