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Directivos de la Fundación Escuela Teresiana visitan el Archivo General

foto de portada

El pasado lunes, la Casa General de Zaragoza abrió sus puertas para un encuentro cargado de historia, emoción y presente cargado de compromiso. Directores y administradores de la Fundación Escuela Teresiana realizaron un recorrido profundo por el Archivo General, el corazón de la memoria viva de la Familia Teresiana.

Acompañados por algunas hermanas del Gobierno General, los visitantes no solo recorrieron pasillos de estanterías, sino que se sumergieron en un viaje "de la letra al espíritu", redescubriendo el ADN que da sentido a nuestra misión educativa actual.

La visita se organizó en cuatro estaciones clave, donde los documentos dejaron de ser papeles y pasaron a convertirse en testimonios "en directo" del carisma de San Enrique de Ossó:

  • De la libreta de seminarista a la vocación de escritor: Los presentes pudieron ver la libreta personal donde un joven Enrique anotó por primera vez que Jesús era su "amigo y maestro". También accedieron a otros de sus escritos, desde los primeros  Cuartos de Hora de Oración hasta sus catecismos sociales.

 

  • La amistad como estrategia: En la biblioteca, el grupo se acercó a la faceta de Enrique como gran comunicador y "creador de contenido". Se analizaron las cartas que revelan su capacidad para conectar corazones y la evolución de la Revista Santa Teresa (1872) hasta la actual Fragmentos.

 

  • El sueño de ser maestro: Se exploró el proyecto "La Escuela de Santa Teresa", una red de recursos didácticos pioneros que buscaba transformar la sociedad a través de una pedagogía adaptada a la psicología del niño en una época en la que hablar de psicología no era habitual.

 

  • La audacia del liderazgo: El momento más especial fue contemplar el manuscrito original (¡el borrador!) del "Plan o Idea" de la Compañía, escrito por Enrique en la madrugada del 2 de abril de 1876. Ver sus tachaduras y correcciones permitió palpar la humanidad y la audacia de quien se dejó guiar por una inspiración divina.

Fue una experiencia única para  volver a las fuentes y renovar el compromiso actual. Los directivos pudieron constatar que las obras educativas de hoy son la continuación del "Vasto Plan de Evangelización" soñado por San Enrique para regenerar el mundo a través de la educación. Y es que, tal y como él dijo: "La educación es lo único que tiene el poder de cambiar las estructuras sociales... si no educamos, perdemos el futuro".

Este encuentro no fue solo un acto de justicia histórica, sino una invitación a proyectar con más fuerza el futuro de la misión teresiana, manteniendo viva la llama de una identidad que, tras 150 años, sigue más vigente que nunca.

  • foto del encuentro
  • foto del encuentro