Arranca el CIT “En misión con otros y otras” y lo hace con una jornada dedicada al análisis de la realidad social, política y educativa contemporánea de la mano de Conrado B. Zepeda Miramontes, SJ, académico de Tiempo Completo en el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana de Puebla, colaborador de la Clínica Jurídica «Minerva Calderón» y colaborador del Programa Universitario de Migraciones y en la Plataforma de Radio Huaya e Ibero.
Antes de que interviniera él, orientó brevemente el día Marcelo Mannucci, doctor en Ciencias de la Comunicación y especialista en gestión de la incertidumbre, quien en diferentes momentos de la jornada abordó la necesidad de explorar nuevas posibilidades en un contexto actual marcado por la complejidad y el cambio. A partir de cuatro dimensiones —la incertidumbre y el vacío, los límites de la mirada, el cuerpo y las emociones, y los procesos de cambio— reflexionó sobre cómo abrirse a lo nuevo sin interpretarlo únicamente desde experiencias pasadas, hábitos o certezas previas. Manucci destacó la importancia del vacío como espacio fértil donde puede surgir algo nuevo, invitando a mirar, escuchar y resonar con la realidad desde una disposición abierta.
A lo largo de la sesión de Conrado, se propuso una lectura crítica y creyente del contexto actual, invitando a los participantes a profundizar en los desafíos que atraviesa hoy la humanidad desde una mirada inspirada en el Evangelio y en el discernimiento ignaciano. El ponente destacó la importancia de reconocer qué dinámicas generan vida, justicia, esperanza y dignidad, y cuáles, por el contrario, alimentan la exclusión, la violencia y la desigualdad.
La reflexión abordó algunos de los grandes retos globales de nuestro tiempo, como el aumento de las desigualdades económicas, la precarización laboral, las migraciones forzadas, el debilitamiento de las democracias y el crecimiento de discursos autoritarios. Asimismo, se analizó cómo los actuales modelos económicos y culturales afectan especialmente a las personas y comunidades más vulnerables.
Otro de los ejes de la jornada fue la necesidad de abrirse a nuevas formas de comprender la realidad a través de las llamadas “epistemologías del Sur”, reconociendo la riqueza de los saberes de los pueblos indígenas, las comunidades populares y otras culturas frecuentemente silenciadas. Desde esta perspectiva, se subrayó la importancia de construir procesos educativos, sociales y pastorales más inclusivos, interculturales y comprometidos con la justicia social y el cuidado de la Casa Común.
También hubo espacio para reflexionar sobre los desafíos que plantean la digitalización y la inteligencia artificial en el ámbito educativo y en la construcción de las identidades juveniles, así como sobre el papel de la educación como herramienta de transformación social.
La jornada concluyó poniendo el foco en diversas experiencias de esperanza y resistencia que, en distintos lugares del mundo, trabajan por la paz, la reconciliación, la defensa del territorio y la construcción de comunidades más solidarias y sostenibles. Estas iniciativas fueron presentadas como signos concretos de que otro modo de habitar el mundo es posible.