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Concluye el CIT de Economía.

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El CIT de Economía ha concluido con la celebración de su tercera y última semana, poniendo el broche de oro a tres semanas de encuentro, reflexión, formación y discernimiento compartido. Han sido días de trabajo intenso y enriquecedor que han ofrecido una oportunidad única para abordar la realidad económica de la Compañía desde una mirada conjunta, profundizando en cómo vivimos y gestionamos los bienes al servicio del carisma teresiano y de la misión.

Durante esta última semana se han incorporado al grupo dos personas del equipo provincial de Economía de la Provincia Teresiana de Europa y una persona de la Provincia de San José, enriqueciendo el diálogo con nuevas experiencias y perspectivas. La hermana Marian Murcia SFB ha acompañado y dinamizado los espacios de trabajo a través de la Conversación en el Espíritu, una metodología de discernimiento comunitario que invita a pasar del "yo" al "nosotros".

Esta experiencia ha ayudado a vivir el consenso no como una negociación entre opiniones, sino como una búsqueda compartida. El silencio, la escucha acogedora y el diálogo auténtico han sido elementos fundamentales para reconocer las distintas voces, identificar convergencias y avanzar juntos y juntas. La presencia de Ángela Cuadra ha contribuido, además, a clarificar y profundizar en algunos de los temas abordados.

A lo largo de estos días, los grupos de trabajo se han ido configurando según las cuestiones que se iban tratando, favoreciendo la participación y la corresponsabilidad. Las vivencias de las semanas anteriores han permitido continuar la actualización del Modelo Económico Teresiano con una conciencia cada vez más clara de la misión que compartimos como Compañía.

Uno de los momentos significativos de esta última semana fue el encuentro del sábado con el Equipo General, al que se presentó, en primera persona, la novedad del documento. El Modelo Económico Teresiano se define como el marco de referencia que inspira la gestión económica de la Compañía en la diversidad de culturas y realidades donde está presente. Iluminado por los valores evangélicos, eclesiales y carismáticos, expresa el compromiso de vivir una economía ética, justa, humanizadora y solidaria, que pone los bienes al servicio del carisma y la misión, del cuidado de la vida y de la casa común, y del bien común. Se trata de un modelo vivo, abierto a la realidad y a los signos de los tiempos, que se renueva mediante el discernimiento compartido. Sus criterios sostienen la unidad de la Compañía y, al mismo tiempo, se encarnan creativamente en cada Provincia y en cada obra, desde su contexto y en comunión con todas.

El cierre de la semana tuvo también un profundo sentido espiritual. La última tarde, el grupo compartió un tiempo de oración junto a la tumba de san Enrique de Ossó, bajo el lema "150 años de un sueño que sigue vivo". Fue una oportunidad para agradecer el camino recorrido desde aquella intuición fundacional y preguntarse cómo seguir siendo fieles hoy a su sueño, en un mundo que presenta nuevas pobrezas, desafíos y búsquedas de sentido.

Concluye así el CIT de Economía, pero continúa el camino. Queda por delante el reto de llevar lo compartido a nuestras realidades, traducir el discernimiento en decisiones concretas y seguir construyendo una manera de gestionar los bienes que sea coherente con el Evangelio y fecunda para la misión. Gracias a todas las personas que han participado, por su disponibilidad, su escucha, su aportación y su compromiso.

Que este encuentro sea semilla de nuevas posibilidades y que todo lo vivido nos ayude a cuidar y hacer crecer el carisma teresiano, poniendo nuestros bienes, capacidades y decisiones al servicio de la vida y de la misión. Que, como san Enrique de Ossó, sigamos soñando y trabajando con esperanza, todo por Jesús.

  • foto del encuentro
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