En la provincia Teresiana de Europa, las hermanas y laicos que participamos en el CIT “En Misión con otros y otras” nos organizamos para realizar los talleres al comienzo del verano. Nuestra propuesta fue on line. Propusimos espacios de reflexión y diálogo en torno al liderazgo transformador y a los nuevos modos de vivir y compartir nuestra misión. Y presentamos a los participantes la Red de Misión.
Inicialmente se apuntaron a los talleres 65 personas, manteniéndose una participación aproximada de 40-50 personas en las distintas sesiones. A pesar de que las fechas coincidieron con un periodo especialmente exigente por el cierre de curso, la participación fue serena, comprometida y motivada. La preparación previa, la lectura de los materiales y, especialmente, la puesta en común de las reflexiones personales fueron valoradas muy positivamente. Sabemos además, que algunas hermanas han participado en los talleres organizados por otras provincias.
Ampliar perspectivas
Uno de los aspectos más enriquecedores de la experiencia ha sido precisamente la posibilidad de escuchar otras miradas, compartir resonancias y ampliar la propia perspectiva. El diálogo generado permitió descubrir nuevos matices en los textos y relacionarlos con la experiencia personal y comunitaria, favoreciendo procesos de reflexión que invitan a seguir avanzando.
Cada sesión fue dinamizada por personas diferentes, se apoyó en la ayuda mutua y en un intercambio continuo de impresiones y aprendizajes entre nosotros. Esta colaboración permitió dar continuidad al proceso y enriquecer cada encuentro a partir de las experiencias de los anteriores.
Las voces de quienes participaron reflejan bien el sentido de esta propuesta. Una de las hermanas participantes destaca especialmente cómo compartir aquello que había resultado más significativo le permitió descubrir aspectos en los que no había reparado y «abrirse a nuevos horizontes». Por otro lado, una laica señala el valor del espacio de reflexión personal y la oportunidad de cuestionarse qué cambios está llamada a realizar en esta nueva etapa de su vida.
Otra participante sintió una invitación a vivir los tiempos de incertidumbre y cambio «como oportunidad para una verdadera transformación», una transformación que comienza en cada persona y que encuentra nuevas posibilidades cuando se construye con otros, desde la escucha, los sueños compartidos y un propósito común. Algunas personas compartían en los talleres que se llevaban el reto de seguir releyendo y profundizando en ello a nivel personal.
La experiencia confirma el interés y la riqueza de estos espacios de encuentro y discernimiento. Al mismo tiempo, se considera conveniente volver a ofrecer y replicar los talleres en otros momentos, que ya estamos organizando para favorecer una participación más amplia que nos enriquezca a todos. Y es una oportunidad para seguir creciendo en una misión compartida y en una red capaz de generar transformación.
Algunos testimonios...
Agradezco y valoro mucho haber podido participar en los talleres de Liderazgo. Aunque hacerlos a final de curso, teniendo que leer previamente documentos, no era la mejor fecha, la posibilidad de retomarlos es muy buena, pues se va creando conciencia.
El tiempo dedicado a comunicar lo que a cada uno/a le resultaba más relevante es lo que valoro en especial, pues me ha abierto a entender aspectos en los que no me había fijado, me ha abierto horizontes.
También creo que es importante poner en relación el pensar, sentir y hacer de cada una en estos aspectos. Me ayuda a discernir y me anima a mejorar.
Ángeles García Montero, stj
Mi participación en los talleres de liderazgo transformador representó una oportunidad de crecimiento, una suerte haber compartido este ratito (aunque caluroso) con otras personas. Aunque en estos momentos no desempeño cargos en ningún colegio, ha sido muy positivo el entorno de reflexión que se creó, tanto para mi vida personal como para nuestro rol dentro de la comunidad.
Desde el primer momento el tema me pareció muy interesante, a pesar de que los talleres coincidieron con un momento difícil para dedicarme tiempo a mí misma. Valoré mucho la dinámica de las sesiones, el espacio para la reflexión personal y la riqueza de las opiniones compartidas.
Respecto a los materiales, el texto base me pareció excelente. Aunque algunos contenidos ya los conocía, me aportaron nuevas perspectivas. La forma de abordarlos facilitó un valioso proceso de introspección y me invitó a cuestionarme qué cambios debo realizar en mí misma, especialmente ahora que mi horizonte ha cambiado.
Lourdes Ruiz, laica teresiana
Os workshop de Liderança Transformadora constituíram um desafio a refletir sobre como viver tempos de incerteza e de constante mudança como oportunidade para uma verdadeira transformação. Uma transformação que começa em cada um de nós, com o seu percurso, as suas experiências, a sua paisagem interior... É preciso recuperar a inspiração, sonhar o futuro trazendo-o para o presente e não recear ir para além dos nossos limites do olhar. Aí, nesses limites ultrapassados, descobrimos novas possibilidades que se podem construir com outros que trazem novos olhares e novas interpretações. Na realidade que vivemos torna-se essencial construirmos lideranças abertas aos outros, que escutem e promovam uma cultura de sonhos e caminhos partilhados. Como teresianos fomos convidados a crescer numa rede transformadora, que sustente pequenos movimentos concretos enraizados num propósito sólido e que, sem medo, se abra a um novo horizonte repleto de novas cores e novos verbos.
Carla Saldanha, laica teresiana
Cuando presentaron el Taller de liderazgo transformador me pareció interesante por dos motivos: uno, porque considero importante la formación durante toda la vida y, segundo, porque era y es un material para trabajar personal y grupalmente de modo continuo.
La novedad mayor ha sido la estructuración del material y el enfoque. El lenguaje y las imágenes también me ha resultado sugerentes.
A lo largo de todos estos años pasados hemos trabajado mucho a nivel personal y comunitario materiales muy interesantes; técnicas para tomar conciencia de desde dónde queremos intervenir en nuestras conversaciones de planificación y así tomar decisiones y resolver problemas analizando las situaciones desde diferentes perspectivas. Cómo programar nuestro propio software mental para sacar el mayor partido posible en nuestras vidas personales y grupales.
Todos estos materiales confluyen en un mismo objetivo: intentar pensar y vivir de tal modo que sea posible crear un mundo personal y global mejor; un mundo donde el Reino sea un poco más posible.
Es evidente que los cambios son lentos y que, sostenidos en el tiempo, dan su fruto. Este trabajo requiere tiempo y calma porque, como dice J. M. Esquirol: El tiempo no guarda lo que se hace sin tiempo. Porque lo que construimos de forma apresurada, fácilmente se borra o se destruye.
Gracias por la invitación que nos habéis vuelto a hacer con el CIT: Tejiendo la identidad comunitaria porque veo que es un modo de dar continuidad a lo ya trabajado y poder seguir creciendo personal y comunitariamente.
Esperanza Sanjuán, stj