Con el lema "Nos reconocemos hermanas en la orilla", ha comenzado una nueva edición del CIT de Tiberíades, un encuentro dirigido a las hermanas que celebran más de 50 años de vida religiosa y que tendrá lugar del 26 de junio al 26 de julio. Durante un mes compartirán una experiencia de formación, oración, convivencia y renovación espiritual que quiere ser, ante todo, un espacio para agradecer el camino recorrido y seguir descubriendo la presencia de Dios en la propia historia.
Como se recordaba en la Eucaristía de apertura, este encuentro reúne a mujeres que celebran "medio siglo de camino, de búsquedas, de fidelidad cotidiana, de servicio silencioso y de gracia recibida". Cada una llega con una historia única, vivida y entregada, para dejarse encontrar de nuevo por el Señor.
Inspirado en el relato del capítulo 21 del Evangelio de san Juan, el CIT toma como horizonte la escena en la que los discípulos, después de una noche de trabajo, descubren a Jesús esperándolos en la orilla del lago de Tiberíades. Esa imagen acompañará todo el proceso: reconocer que el Señor sigue esperando y caminando con sus discípulos, invitándolos a compartir el pan, renovar la confianza y volver a la misión. También las hermanas llegan "a la orilla" con su propia historia, convencidas de que allí el Señor las espera para seguir haciendo fecunda su vida.
A lo largo de estas semanas recorrerán algunos de los lugares carismáticos: Tortosa, Vinebre, el Desierto de las Palmas, Ávila y Alba de Tormes. El itinerario combinará momentos de reflexión, trabajo personal, diálogo, oración, celebraciones y visitas a estos lugares significativos, en un proceso que ayudará a releer la propia vida desde la gratitud, volver a las fuentes del carisma, escuchar la realidad con esperanza y fortalecer la fraternidad.
Más que un curso de formación, el CIT de Tiberíades quiere ser una experiencia de encuentro con Dios y entre hermanas. Un tiempo para reconocerse como una familia reunida por el Señor, dejarse renovar por su Palabra, mirarse con gratitud, acogerse con cariño y reconocer al Señor presente entre ellas.
Durante las próximas semanas iremos compartiendo, a través de nuestras redes sociales, algunos de los momentos más significativos de esta experiencia. Os invitamos a acompañar este camino siguiéndolo desde nuestros distintos canales y, de manera especial, a mantener en vuestra oración a todas las hermanas participantes, para que este tiempo de gracia dé abundantes frutos para ellas, para la Compañía y para la misión que continúan realizando con generosidad y esperanza.